Cientos de balleneros utilizan lanchas para acorralar a los animales hasta la costa, donde los sacrifican.
La nueva temporada de esta «tradición» comenzó a inicios de junio y durante los primeros quince días del mismo mes ya se ha notificado la muerte de más de 500 ballenas piloto o calderón piloto (una especie de delfín de nombre científico Globicephala melas).
Según el portal Alerta Mundial reseñó que, entre el 8 y 14 de junio, se han contabilizado cinco capturas masivas y solo el miércoles se produjeron 269 muertes en una acción en el puerto de Vestmanna y 178 muertes en Leynar, según datos de Sea Shepherd.


