Las autoridades chilenas han reportado «un aumento muy significativo» en las cifras relacionadas al delito de secuestro, una situación que preocupa a la ciudadanía porque este tipo de crímenes, que además genera otros vinculados, están cada vez más presentes en la cotidianidad.
Durante una entrevista con Chilevisión Noticias, el fiscal nacional, Ángel Valencia, detalló que el más reciente informe de la División de Estudios de la Fiscalía había arrojado que, entre los años 2021 y 2022, la cifra de secuestros aumentó por encima del 60 %.
«Entre 2021 y 2022 tuvimos un aumento muy significativo de los secuestros en general. De haber tenido en 2021 menos de 500 secuestros, que era más o menos una cifra que se mantenía estable en los años anteriores, pasamos a tener más de 800 en 2022», comentó Valencia.
Según reseñó RT, el fiscal agregó que no todos los secuestros que se registran en ese país suramericano son extorsivos, porque una cantidad de estos se producen en el contexto de la familia o en situaciones domésticas. Sin embargo, acotó que del total de hechos de este tipo, 16 % sí son generados por los captores para pedir dinero por la liberación de sus víctimas.
Además, comentó Valencia, una cuestión que enciende las alarmas es que últimamente se han perpetrado secuestros con un mayor «nivel de sofisticación, preparación y de métodos empleados», que muestran el establecimiento de una logística más estructurada y «distinta» a la que las autoridades están acostumbradas a enfrentar.
Del mismo modo, el fiscal recalcó la preocupación por el aumento de la cifra de homicidios, ya que, en algunos casos, estos están vinculados a secuestros y extorsiones de los grupos criminales para «imponer orden y control» en los territorios. Según las cifras oficiales, este delito ha pasado de 4,2 a 6,7 por cada 100.000 habitantes, en solo cinco años.


