Realmente no se puede hablar de la piel sin pensar en el sol. La piel utiliza la luz solar para ayudar a fabricar la vitamina D, la cual es importante para la formación normal de los huesos. Pero algunas veces, los rayos ultravioletas pueden ser muy perjudiciales.
Así lo dio a conocer María Espluge, médico de Emergencia en España, graduada en Venezuela en la Universidad de Oriente en el estado Bolívar, explicando que en la capa epidérmica o exterior de la piel hay células que contienen el pigmento llamado melanina, donde la melanina protege la piel de los rayos ultravioleta del sol, los cuales pueden quemar la piel y, con el tiempo, podrían reducir su elasticidad y causar que una persona envejezca prematuramente.
Aseguró que el bronceado se produce porque la exposición a la luz solar hace que la piel produzca más melanina y se oscurezca: “El bronceado desaparece a medida que estas células llegan a la superficie y se caen”.
La médico especialista en Emergencia manifestó que la luz solar es beneficiosa en cantidades limitadas y con la debida protección para prevenir la sobre-exposición.
“La demasiada exposición a los rayos ultravioleta o UV puede causar quemaduras solares. Los rayos UV penetran las capas exteriores de la piel y pasan a las capas más profundas, en donde pueden dañar o matar las células de la piel. Las personas que no tienen mucha melanina y se queman fácilmente con el sol, deberían protegerse cubriendo las áreas sensibles, utilizando bloqueador solar, limitando su tiempo total de exposición y restringiendo su tiempo de exposición al sol entre las 10 a.m. y las 2 p.m”, afirmó.
Cómo protegernos de los rayos ultravioleta
Asimismo, la encargada de emergencia explicó que las quemaduras provocan desagradables síntomas, como ardor, sensación de calor y picazón, a su vez, afectando en muchas áreas del cuerpo, e incluso, puede llegar a producir síntomas generales como fiebre, náuseas y problemas circulatorios.
Destacó que las lesiones provocadas por el sol pueden evitarse de forma sencilla, si la exposición al sol es segura y se siguen algunas recomendaciones básicas:
1. Uso de sombreo o gorra.
2. Uso de gafas de sol.
3. Si estas al aire libre, uso de camisetas frescas que protejan extremidades superiores y zona de escote.
4. Uso de crema solar con protección 50+ en áreas expuestas. Esta se deberá aplicar, al menos, cada dos horas y es importante no olvidarse de la zona de cuello y orejas.
5. Abundante consumo de líquidos, preferiblemente agua libre de azúcar.
6. Regular el consumo de alcohol.
7. Aumentar el consumo de frutas con abundante contenido en agua.
8. Limitar el tiempo de exposición y evitar las horas con mayor incidencia de rayos solares.
9. Evitar las cámaras de bronceado.
10. Consultar con su reumatólogo si alguno de los fármacos que está tomando puede tener efectos adversos, como lesiones en la piel, al verse influido por la exposición solar.
EDITHNORA DUN R.


