Un segundo informe forense solicitado por la familia de Debanhi Escobar, la joven mexicana hallada muerta dentro de la cisterna de un motel en el estado de Nuevo León luego de varios días desaparecida, revela que fue víctima de abuso sexual y que fue asesinada.
Fotografía de archivo de la señora Dolores Bazaldúa y Mario Escobar (centro) papás de Debanhi asisten al homenaje a su hija hoy en las instalaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) en Monterrey (México).
Un segundo informe forense solicitado por la familia de Debanhi Escobar, la joven mexicana hallada muerta dentro de la cisterna de un motel en el estado de Nuevo León luego de varios días desaparecida, revela que fue víctima de abuso sexual y que fue asesinada.
Un reporte del periódico El País, que tuvo acceso al segundo informe forense, apunta que el dictamen, que revisa la primera necropsia oficial, descarta un accidente, una línea de investigación que ha seguido la Fiscalía del estado de Nuevo León.
Este segundo informe, solicitado por la familia, señala que Debanhi fue golpeada varias veces con un “agente contundente en la cabeza” y murió antes de llegar a la cisterna del motel.
“Se trata de una muerte violenta homicida”, apunta el reporte, que también señala que el cadáver de la joven presentó “huellas de una relación sexual violenta”.
El 27 de abril, la Fiscalía de Nuevo León destituyó al fiscal especializado en Personas Desaparecidas y al fiscal Antisecuestros, Rodolfo Salinas y Javier Caballero, respectivamente, quienes encabezaban el caso, por graves “omisiones y errores” en la investigación.
La remoción se produjo luego de que se constatara que los grupos de búsqueda revisaron hasta en cuatro ocasiones el motel y no encontraron el cuerpo, el cual, sin embargo, fue localizado luego en el interior de una cisterna en el patio del inmueble.
El caso de Debanhi despertó conmoción nacional e internacional por la imagen que se viralizó de ella abandonada en la carretera el 9 de abril en el norteño municipio de Escobedo, después de dejar una fiesta y tomar un taxi.


