El profesor David Gaze, académico de la Universidad de Westminster, afirmó en un artículo publicado en The Conversation que recientes investigaciones sugieren que consumir diariamente un vaso de jugo de naranja ofrece beneficios para la salud más amplios de lo que se conocía hasta ahora.
De acuerdo con los estudios citados, los participantes que bebieron 500 mililitros diarios de jugo de naranja natural durante dos meses presentaron una reducción en la actividad de genes vinculados con procesos inflamatorios, la regulación de la presión arterial y el metabolismo de la glucosa en sangre.
Gaze explicó que estos cambios genéticos contribuyen a mejorar la salud cardiovascular, un beneficio que ya había sido identificado previamente en trabajos científicos. El componente responsable de estos efectos sería la hesperidina, un flavonoide presente de forma natural en la naranja, reconocido por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Los resultados también revelaron diferencias según el peso corporal. En personas con sobrepeso se observaron variaciones más intensas en genes asociados al metabolismo de las grasas, mientras que en personas delgadas los cambios fueron más notorios en genes relacionados con la inflamación.
El académico destacó que otros estudios han demostrado que el jugo de naranja influye en procesos químicos vinculados al uso de energía, la comunicación celular y la respuesta inflamatoria. Asimismo, investigaciones recientes apuntan a que esta bebida puede aumentar la presencia de bacterias intestinales que producen ácidos grasos de cadena corta, compuestos que favorecen la presión arterial saludable y reducen la inflamación.
Otra evidencia mencionada por Gaze proviene de un ensayo clínico con 68 personas con obesidad, en el cual el consumo diario de jugo de naranja mejoró la función del endotelio, el revestimiento interno de los vasos sanguíneos. Una función endotelial óptima permite que los vasos se relajen y ensanchen, reduciendo el riesgo de eventos cardiovasculares graves.
Aunque el profesor subraya que comer la fruta completa sigue siendo la opción más saludable por su contenido de fibra, enfatiza que un vaso diario de jugo de naranja natural podría producir “efectos que se acumulan con el tiempo”.


