Este martes, la Vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, denunció que un tribunal de los Estados Unidos ha decidido entregar la empresa CITGO a un fondo buitre, vinculado como financista de un alto funcionario de la actual administración estadounidense.
Detalló que la empresa venezolana, desde el año 2019 ha distribuido dividendos acumulados a Juan Guaidó y Dinorah Figuera, «quienes forman parte de una banda criminal de delincuencia organizada dedicada al secuestro de activos, con el fin de entregarlos a gobiernos extranjeros».
Afirmó que la empresa CITGO es un valioso activo de PDVSA que pretende ser expoliado por el Gobierno de los Estados Unidos, bajo la instrumentalización de un procedimiento judicial contrario a derecho.
«A través del tráfico de influencias, ejercidas por parte del Gobierno estadounidense en los tribunales de ese país, Venezuela y la empresa PDVSA fueron excluidas de forma intencional e ilegal, impidiéndoles ejercer la legítima defensa, bajo la excusa de desconocimiento del Gobierno venezolano, para poder robar este activo de la Nación», dijo.
Comunicó que la venta forzosa de CITGO constituye un nuevo episodio de la guerra multiforme que se ejerce sobre Venezuela desde los Estados Unidos y en complicidad con María Corona Machado, Juan Guaidó, Edmundo González Urrutia, Carlos Vecchio, Julio Borges, José Ignacio Hernández, y del grupo autodenominado «Asamblea Nacional de 2015»; este último ha pretendido usurpar la representación de nuestra república en el extranjero, para facilitar las acciones de robo y venta de empresas nacionales en el exterior.
«Ha quedado en evidencia que en el territorio de los Estados Unidos no se respetan ni garantizan las inversiones extranjeras, las cuales pueden ser objeto de apropiación ilícita en cualquier momento, bajo diversos subterfugios. Este caso se recordará como una evidencia patética y lamentable», expresó.


