La República Bolivariana de Venezuela rechazó y denunció ante la comunidad internacional una agresión militar atribuida al Gobierno de los Estados Unidos de América, ocurrida contra territorio y población venezolana en zonas civiles y militares de la ciudad de Caracas, así como en los estados Miranda, Aragua y La Guaira la madrugada de este sábado #3Ene.
De acuerdo con el pronunciamiento oficial, estos hechos constituyen una violación de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de los artículos 1 y 2, referidos al respeto de la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. El Estado venezolano advirtió que la acción representa una amenaza directa a la paz y la estabilidad internacional, especialmente en América Latina y el Caribe, y pone en riesgo la vida de millones de personas.
El Gobierno nacional señaló que el objetivo de esta agresión sería apoderarse de los recursos estratégicos del país, entre ellos el petróleo y los minerales, mediante el intento de quebrantar la independencia política de la Nación. En ese sentido, reafirmó que Venezuela mantiene su posición de defensa de la soberanía y del derecho a decidir su destino, tras más de dos siglos de vida independiente.
Asimismo, el Ejecutivo sostuvo que cualquier intento de imponer por la fuerza un cambio en el sistema político venezolano, en alianza con sectores internos, no tendrá éxito, al asegurar que el país continuará defendiendo su institucionalidad y su forma republicana de gobierno.
A continuación, texto íntegro:





