El fiscal general de la República, Tarek William Saab, condenó lo que calificó como un ataque terrorista perpetrado por la administración de Donald Trump contra población civil venezolana, que dejó víctimas mortales y personas heridas.
A través de un pronunciamiento público, Saab rechazó de manera enérgica la agresión ocurrida en horas de la madrugada contra blancos civiles, a la que atribuyó carácter premeditado y ejecutado con alevosía. Señaló que las advertencias previas del presidente Nicolás Maduro sobre posibles acciones de Estados Unidos se materializaron en hechos violentos contra el país.
En su condición de fiscal general y presidente del Poder Ciudadano, Saab exigió la fe de vida del presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, y de la primera dama, Cilia Flores, y responsabilizó de forma directa al Gobierno de los Estados Unidos por cualquier situación que pueda afectar su integridad.
El titular del Ministerio Público recordó los acontecimientos del 11 de abril de 2002, cuando —dijo— el pueblo venezolano logró la restitución del presidente Hugo Chávez tras un secuestro, e hizo un llamado a la alerta y a la movilización ciudadana, así como a los funcionarios del Ministerio Público en todo el país, para denunciar lo que calificó como violaciones masivas de los derechos humanos.
Asimismo, solicitó a las Naciones Unidas y a los organismos internacionales de derechos humanos pronunciarse ante los ataques que han causado víctimas civiles y por la situación denunciada sobre el presidente Maduro y la primera dama, señalada previamente por la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez.
Finalmente, Saab exhortó a la población a mantener la calma y la vigilancia, y advirtió sobre la difusión de información falsa. En ese sentido, llamó a la ciudadanía a actuar con unidad y firmeza, en defensa de la soberanía nacional.


