Un tren de la línea R4 de Rodalies chocó la noche del martes contra un muro de contención que había caído sobre las vías entre los municipios de Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, en la provincia de Barcelona, en España. El siniestro dejó al menos una persona fallecida, identificada inicialmente como tallerista que se encontraba en la cabina durante una formación, y una veintena de heridos, varios de ellos de gravedad, según informó Protección Civil de la Generalitat catalana.
El muro de contención, que formaba parte de la infraestructura cercana a la autopista AP‑7, colapsó sobre la vía ferroviaria en medio de un temporal de fuertes lluvias que afecta a Cataluña. El choque provocó el descarrilamiento parcial del tren y la movilización de los servicios de emergencia.
Los equipos de respuesta, incluidos bomberos, ambulancias del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) y Mossos d’Esquadra, acudieron al lugar tras recibir múltiples llamadas al número de emergencias 112. Las autoridades activaron el plan Ferrocat para coordinar la atención a los heridos y asegurar la zona afectada.
El fallecido, que se desempeñaba como tallerista dentro de la formación, murió en el impacto, mientras que los heridos han sido trasladados a centros hospitalarios de la región; varios presentan lesiones de consideración.
La circulación en la línea R4 ha sido suspendida temporalmente mientras se evalúan los daños en la infraestructura ferroviaria y se realizan las labores de limpieza y recuperación de las vías. Las autoridades han señalado que investigan las causas exactas del desplome del muro, aunque las intensas precipitaciones registradas en la zona son consideradas un factor relevante.
Este accidente se produce pocos días después de otro grave siniestro ferroviario en el sur de España, donde una colisión entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) dejó decenas de fallecidos y heridos, poniendo nuevamente el foco en la seguridad del transporte ferroviario en el país.


