El gigante del e-commerce está impugnando su inclusión en el grupo de grandes empresas tecnológicas sujetas a las estrictas normas de contenido en línea de la Unión Europea.
Amazon es la primera Big Tech en resistirse a lo dispuesto por la Ley de Servicios Digitales, que entró en vigor el año pasado.
Amazon fue calificada en abril pasado por la Unión Europea como una «plataforma digital muy grande». En la misma categoría entraron compañías como Twitter, Facebook, Google y Wikipedia.
Todas son plataformas que tienen más de 45 millones de usuarios. Por eso, de acuerdo con la nueva legislación europea, deben someterse a mayor contraloría por parte de las autoridades.
Estas plataformas digitales muy grandes deben, en la práctica, reforzar sus políticas contra el contenido ilegal en línea. También tienen que cumplir con una mejor gestión de riesgos, realizar auditorías externas e independientes y compartir datos internos sobre su funcionamiento con las autoridades.
Según reseñó Hipertextual, Amazon dice que no, que no es el minorista más grande en ninguno de los países en la Unión Europea donde opera. Que sus rivales más grandes en estos países no han sido incluidos en la misma categoría de Ley de Servicios Digitales, y que por eso solicitó al Tribunal General, con sede en Luxemburgo, que anule su designación.
«Amazon no se ajusta a esta descripción de una ‘plataforma en línea muy grande’ según la Ley de Servicios Digitales», insistió un portavoz de la empresa este martes a Reuters. Comentó, además, que esta categorización es «injusta» y les obligaría a cumplir con «onerosas obligaciones administrativas que no benefician a los consumidores de la UE».
Un representante de la Comisión Europea, por su parte, dijo que tomó nota del desafío de Amazon. «El alcance de la Ley de Servicios Digitales es muy claro y está definido para cubrir todas las plataformas que exponen a sus usuarios al contenido, incluida la venta de productos o servicios, que pueden ser ilegales», dijo el portavoz. Un alcance de usuarios muy amplio aumenta los riesgos y las responsabilidades de las plataformas, remarcaron desde la Comisión.


