Se trata de una piedra con un tamaño de 2,492 quilates convirtiéndose en el diamante más grande hallado después de Culminan de 3,106 quilates que fue repartido en pedazos en gran parte de la realeza para sus joyas.
Este diamante en bruto fue entregado al presidente Mokgweetsi Masisi, quién mostró el gran asombro por su tamaño.
Botsawana es uno de los grandes productores de diamantes del mundo, representando así el 20% de la producción mundial.


