El Premio Nobel de Medicina ha sido otorgado a la húngara Katalin Karikó y el estadounidense Drew Weissman por sus descubrimientos sobre modificaciones de bases de nucleósidos que permitieron el desarrollo de vacunas de ARNm eficaces contra la COVID-19.
Así lo dio a conocer la organización a través de sus canales oficiales, detallando que Karikó y Weissman “contribuyeron al ritmo sin precedentes de desarrollo de vacunas durante una de las mayores amenazas a la salud humana en los tiempos modernos».
“Durante los 20 años que trabajamos juntos, antes de que alguien supiera de nosotros o se preocupara, estábamos literalmente nosotros dos sentados uno al lado del otro en un banco y trabajando juntos”, expresó Weissman.
Los galardonados produjeron diferentes variantes de ARNm, cada una con alteraciones químicas únicas en sus bases, que entregaron a las células dendríticas, que tienen funciones importantes en la vigilancia inmunitaria y la activación de la respuesta inmunitaria inducidas por vacunas.
Asi, descubrieron que la respuesta inflamatoria desaparecía casi por completo cuando se incluían modificaciones de bases en el ARNm.
Los resultados fueron publicados en un artículo de 2005, pero fue, 15 años después, en 2020, cuanto inició la pandemia de coronavirus, que sus investigaciones sentaron las bases para el desarrollo récord de vacunas de ARNm con bases modificadas.
T / Y.M
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