Un brote de peste porcina africana (PPA) fue confirmado en jabalíes salvajes del parque natural de Collserola, en Cataluña, marcando el primer caso detectado en España desde 1994 y generando un estado de alerta nacional por el impacto potencial en la poderosa industria porcina del país.
Las autoridades catalanas reportaron al menos 14 jabalíes muertos en la zona, de los cuales dos dieron positivo al patógeno, mientras se esperan resultados del resto de las muestras. La PPA no afecta a los humanos, pero es altamente contagiosa entre porcinos y capaz de eliminar poblaciones completas en pocos días.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca, Óscar Ordeig, informó que los análisis realizados a las 39 granjas cercanas al foco resultaron negativos. Sin embargo, este lunes inició el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME), especializada en control cinegético, para capturar jabalíes dentro del perímetro de seguridad.
Como parte del protocolo, las autoridades mantienen cerrado el acceso a los primeros seis kilómetros del parque, ampliaron la vigilancia a un radio de veinte kilómetros y suspendieron todas las actividades recreativas organizadas en Collserola.
El origen del brote, aún bajo investigación, podría estar relacionado con la circulación del virus en otros países europeos. España, primer productor de carne porcina de la Unión Europea y tercero del mundo, enfrenta ya repercusiones económicas: México, Taiwán y Japón restringieron la importación de carne de cerdo española.
Cataluña, que concentra cerca de 5 mil granjas y casi una cuarta parte de la producción nacional, permanece en máxima vigilancia mientras se intenta contener el virus para evitar su propagación al sector ganadero doméstico.


