La castración química es objeto de debate en todo el mundo. Y volvió a estar en la palestra pública por el gobierno de Perú, pues propuso este sábado aplicarla a los violadores, luego del ultraje de una niña de tres años que conmocionó a ese país y al mundo.
El país suramericano manifestó la decisión imperante de adoptar políticas públicas de Estado “más severas que salvaguarden los derechos humanos de los más indefensos que son nuestros niños y niñas”.
El procedimiento ya se aplica en distintos países, con distintos cuadros legales (en algunos es voluntario y, en otros, obligatorio). Sin embargo, no está tan claro que el procedimiento de castración química sea realmente efectivo en la prevención de esos delitos.
La castración química es un tratamiento medicamentoso, que apunta a bajar los niveles de testosterona en el hombre, reduciendo así su deseo sexual. Los fármacos pueden ser administrados de distintas maneras: con pastillas diarias o con inyecciones periódicas.
La castración química es reversible, pero no es totalmente efectiva manifiestan algunos expertos. Está comprobado que, aún bajo tratamiento, de existir un fuerte estímulo sexual, se puede producir una erección.
De hecho, ningún estudio ha demostrado que el tratamiento logre una respuesta categórica y definitiva.
Sus defensores dicen que la baja de testosterona puede reducir o eliminar los comportamientos y fantasías sexuales perversas. Para esto se apoyan en estudios que muestran una baja en la cantidad de reincidencias luego del tratamiento.
Por otro lado, sus detractores argumentan que la castración no ataca la raíz del problema, que sería psicológica. Para ellos, reducir la testosterona sólo resuelve una parte de la enfermedad, sin tratar la agresividad o la necesidad de poder.
Esto haría que la perversión se exprese de otras maneras, pero no soluciona el conflicto de base.
Sobre lo que sí parece haber consenso es que, para que la castración química funcione, tiene que ser voluntaria. Dado que el proceso es reversible y que requiere de aplicaciones periódicas, se necesita de la colaboración de quien recibe el tratamiento.
Indistintamente de la legalidad actual de un procedimiento de este tipo en algún país en específico, expertos coinciden en la necesidad de aplicar medidas más severas ante estos atroces eventos en contra de la vulnerabilidad de los niños, casos que se han disparado con gran alarma.
¿Estaría de acuerdo con la aplicación en nuestro país?


