El Ministerio del Interior de Francia, Gérald Darmanin, informó el despliegue de 40.000 agentes para tratar de contener los altercados, que en las dos noches precedentes ya habían dejado 180 detenidos. Hoy se cumple su tercera noche de altercados en las barriadas de las principales ciudades del país tras la muerte el martes del joven Nahel, de 17 años, por tiros de un policía en un control en Nanterre, en la periferia parisina.
Medios informaron además del asalto y saqueo de una tienda de Nike, como parte de los disturbios.
En algunas zonas se han desplegado unidades de élite de las fuerzas del orden. En ciudades como Marsella, Lille o Lyon la tensión ha ido aumentado con respecto a los días precedentes.
La situación era especialmente tensa, reporta AFP, ya por la tarde en Marsella, donde, aún con la luz del día, se han visto escenas de vehículos quemados y asaltos a comercios. Era medianoche y ardían comisarías, edificios oficiales.
Las tensiones habían comenzado antes, sobre todo en Nanterre, la ciudad donde creció Nahel y donde se había celebrado este mediodía una marcha en su memoria. Esta manifestación acabó con tensiones. La policía lanzó gases para dispersar a los manifestantes. Poco después se incendió una sucursal del banco Credit Mutuel en el bajo de un edificio. Había gente dentro en los pisos superiores, pero se logró desalojar a los ocupantes.
Algunas localidades de la región parisina han optado por decretar el toque de queda, de once a seis de la mañana. Es el caso de Neuilly Sur Seine o Clamart. Tampoco circularán los transportes, el tren y el tranvía, a partir de las nueve de la noche, sobre todo para que los autobuses o tranvías no se quemen, como ocurrió el jueves. En Lyon se ha prohibido la pirotecnia, para evitar que las bengalas o los cohetes se usen para incendiar mobiliario urbano.
El presidente francés, Emmanuel Macron, había convocado este jueves un gabinete de crisis para evitar que la violencia se extienda. Se han anulado los desplazamientos no imprescindibles de los ministros del Gobierno hasta nueva orden.
El agente que disparó a Nahel está en prisión preventiva, implicado por homicidio voluntario y los primeros elementos de la investigación muestran que «no se reunían las condiciones para el uso del arma reglamentaria».
Con información de Agencias


