De profundo arraigo es el fervor religioso que sienten los caraqueños por la emblemática y mística figura del Nazareno de San Pablo, y es que durante algunos años esta tradición ha sido objeto de interés por toda la población de Caracas.
Es de recordar que, en el año 1696, azotó la ciudad una epidemia de peste del vómito negro o escorbuto, y por la devoción popular hacia la imagen, fue sacada en rogativa. Durante la procesión pasó por un huerto cercano a su templo, sembrado de limoneros, y un racimo de limones quedó enredado entre la corona de espinas del nazareno, cayendo algunos al suelo. Los devotos los recogieron, dándolos como medicina a los enfermos, quienes sanaron prontamente.
La imagen fue consagrada el 4 de julio de 1674 por fray González de Acuña, y recibió culto en la capilla de san Pablo hasta que en 1880 el presidente anticlerical Guzmán Blanco ordenó su derribo, levantando el mismo lugar el teatro municipal. El mismo presidente Guzmán Blanco mandó erigir en honor a su esposa la Basílica de Santa Teresa, siendo trasladada la imagen a este nuevo templo, donde es venerada en la actualidad.
Dicha fama se renueva con mayor vigor los miércoles santos de cada año, cuando la imagen del Nazareno de San Pablo es sacada en procesión prometida de la Basílica de Santa Teresa, seguida de un nutrido número de creyentes, no sólo de Caracas sino también del resto del país, quienes, adornados de túnicas moradas, van en acción de gracias o solicitud de favores.
Aquí te ofrecemos la ruta del venerado, para todos aquellos que quieran continuar con dicha devoción. Se comunica a toda la feligresía que el Nazareno lo sacaran a las 6 de la tarde, y se estima que serán 3 horas de procesión.



