Un deslizamiento de tierra de cuatro kilómetros de extensión ha afectado a la comuna italiana de Niscemi en Sicilia, forzando el desalojo de más de 1.000 ciudadanos y dejando a la población prácticamente aislada del resto del país.
El jefe del Departamento de Protección Civil, Fabio Ciciliano, confirmó que el derrumbe no se ha detenido y el frente de tierra avanza peligrosamente hacia el centro urbano, reseñó la agencia Ansa.
“Los evacuados están aumentando. A medida que el deslizamiento avanza, es imperativo incrementar los desalojos», advirtió el funcionario tras habilitar pabellones deportivos para refugiar a las familias.
Las autoridades han sido enfáticas al señalar que quienes tenían sus viviendas sobre el área del desplome «no podrán volver nunca más».
El desastre no solo ha destruido hogares, sino que ha comprometido la red hospitalaria, las escuelas y la vialidad, alterando de forma permanente la vida cotidiana de los 30.000 habitantes de la comuna.
Actualmente, Niscemi se encuentra en un estado de aislamiento técnico. Tres de las cuatro carreteras principales que conectan la ciudad han colapsado bajo la zona del deslave. La única vía de escape y suministro operativa es la carretera provincial 11, que enlaza con la ruta Gela-Vittoria.
El alcalde Massimiliano Conti coordina el centro operativo junto a la Protección Civil nacional y la prefectura de Caltanissetta, mientras imágenes de edificios derrumbados inundan las redes sociales, evidenciando la magnitud de un desastre que parece no tener fin inmediato.
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