La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) de México incrementó el nivel de emergencia ante la constante e intensa actividad que el volcán Popocatéplt comenzó a tener durante el fin de semana.
El volcán ocupa los límites de tres estados del país: Morelos, Puebla y el Estado de México, en donde ya se suspendieron las clases, se prepararon simulacros de evacuación y se elevó el estado de alerta.
Además, está a solo 100 kilómetros de la Ciudad de México, en donde también se están llevando a cabo acciones de prevención.
Según reseñó RT, desde el sábado, las redes sociales empezaron a colmarse de imágenes de las abundantes exhalaciones del volcán y el ruido de las explosiones, que fueron en aumento conforme pasaron las horas.
Algunas de las fotografías y videos muestran el centro de Puebla cubierto por completo de ceniza. Otras destacan la humareda o las explosiones que tiñen el cielo de destellos rojizos.
En este caso, se decretó la alerta amarilla Fase 3, una categoría que se establece cuando existe actividad eruptiva de explosividad a baja intensidad, crecimiento de domos de lava y explosiones importantes de intensidad creciente que lanzan fragmentos a distancias considerables.
También implica que hay lluvias moderadas de ceniza en poblaciones aledañas y algunas ciudades lejanas; y riesgo para la aviación.
De hecho, el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán, ubicado en Puebla, tuvo que cerrar sus operaciones durante ocho horas en la noche del sábado al domingo, debido a la falta de visibilidad.
En las entidades afectadas cancelaron las clases y realizaron simulacros de evacuación, mismos que se llevarían a cabo si la emergencia avanza hacia la alerta roja.
Si esto ocurre, ya se han preparado 789 refugios a donde serían llevadas las personas damnificadas.
Mientras sigue el estado de alerta, las recomendaciones a la población en general son: evitar actividades aire libre; si es absolutamente necesario salir, deben cubrirse nariz y boca; evitar el uso de lentes de contacto y optar por los de armazón; cerrar puertas y ventanas; y tapar rendijas con paños húmedos.
Las sugerencias de seguridad incluyen cubrir depósitos de agua; no dejar alimentos a la intemperie y evitar tirar las cenizas en las coladeras, ya que se pueden tapar.


