Eric Gross, profesor asociado de anestesiología, medicina perioperatoria y del dolor de la Universidad de Stanford, junto a su equipo de expertos, desarrolla un fármaco que busca que los receptores del dolor de los mamíferos sean más parecidos a los de las aves, y más resistentes a algunas formas de dolor.
Esto luego de que investigaciones revelaran que las aves son naturalmente resistentes a la capsaicina, sustancia que se encuentra en los chiles. Su acción consiste en afectar las células nerviosas de la piel que están asociadas con el dolor, lo que provoca una disminución de la actividad de estas células nerviosas y una menor sensación de dolor.
Mientras que en los mamíferos, incluidos los humanos, la capsaicina activa un receptor del dolor, conocido como TRPV1, para causar una sensación de ardor.
Esta diferencia llevó a Gross y sus colaboradores a buscar En un estudio publicado en febrero de 2023 en el Journal of Clinical Investigation, el equipo identificó una rara variante genética en humanos que modifica el receptor y reduce la sensibilidad al dolor. A los ratones con esta mutación les molestaba menos la capsaicina e incluso comían comida picante para pájaros.
TE PODRÍA INTERESAR: ¿PREPARADO PARA ENVEJECER? Retos para una sociedad más longeva en #ElDato058 https://noticia058.com/preparado-para-envejecer-retos-para-una-sociedad-mas-longeva-en-eldato058/?swcfpc=1
Gross, autor principal del estudio, estima que la mutación redujo el dolor en aproximadamente un 50%.
“No querrás quitarte toda la sensación de dolor”, dijo el médico recientemente para una publicación de la prestigiosa universidad. “Todavía quieres tener alguna sensación, si coloca su mano sobre una estufa caliente o pisa un Lego, para tener esa sensación de dolor”, sentenció.
En este sentido, los investigadores han diseñado una molécula que replica los efectos de la variante y esperan modificarla para que pueda aliviar el dolor por más tiempo.
Únete a nuestro canal de Telegram y mantente informado


