El presidente de Chile se pronunció sobre la situación en Venezuela y afirmó que su país mantendrá plena coherencia con sus principios y valores, al subrayar que el debate internacional no se centra en apoyar ni justificar gobiernos, sino en determinar quién decide y con qué legitimidad sobre el futuro de una nación.
En sus declaraciones, el mandatario chileno sostuvo que el caso venezolano debe ser analizado desde el respeto a la soberanía de los Estados, al advertir que hoy es Venezuela, bajo argumentos como el narcoterrorismo y el control de recursos, pero que mañana podría ser cualquier otro país bajo distintas excusas.
Asimismo, enfatizó que la soberanía y el derecho internacional no son opcionales, sino pilares fundamentales de todo orden legítimo entre las naciones, y alertó sobre los riesgos de normalizar acciones que vulneren estos principios.
El pronunciamiento se suma a las reacciones internacionales en torno a la situación en Venezuela y al debate sobre el respeto a la legalidad internacional y la autodeterminación de los pueblos.


