Recientemente, los usuarios rusos de Telegram y WhatsApp han comenzado a reportar fallas en el servicio, ya que no pudieron realizar llamadas por Internet.
Se conoció que el Servicio Federal de Supervisión de las Comunicaciones de Rusia ha limitado parcialmente el funcionamiento de las aplicaciones.
El Ministerio de Desarrollo Digital ha comentado el miércoles las restricciones, explicando que se trata de medidas de seguridad en respuesta al aumento del fraude en línea.
«La restricción parcial solo se aplica a las llamadas de voz. No se habla de bloquear otras funciones», reza el comunicado. Asimismo, afirma que la decisión en torno a las dos aplicaciones extranjeras «podría tener un impacto positivo en la reducción del número de llamadas fraudulentas», agrega.
El organismo precisó que «Rusia trabaja constantemente para combatir el ciberfraude». Gracias al sistema AntiFraud, al que ya se han conectado todos los operadores de telecomunicaciones, «el 90 % de las llamadas fraudulentas realizadas desde números falsos se bloquean rápidamente». Este enfoque «obliga a los estafadores a buscar otras formas de engañar», por lo que recurren a servicios del extranjero, lo que hace mucho más difícil bloquear llamadas.
Al final, reiteró que «las restricciones contribuirán a que las comunicaciones en Internet sean más seguras y a reducir el riesgo de responsabilidad financiera que puedan asumir los operadores de telecomunicaciones en caso de fraude». Mientras, los usuarios tendrán acceso a servicios nacionales equivalentes a los del exterior con una infraestructura segura, concluyó el organismo.


