El Vicepresidente Ejecutivo confirmó la muerte del presidente de Irán, Ebrahim Raisi, falleció tras precipitarse el helicóptero donde se trasladaba, junto a parte de su comitiva.
Los cuerpos de los ocupantes del helicóptero accidentado e incinerado, pese a las quemaduras, pudieron ser identificados sin necesidad de realizar pruebas de ADN, comunicó la Agencia de Gestión de Crisis iraní.
En el helicóptero también se encontraba el ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian, y el gobernador de la provincia de Azerbaiyán Oriental y el ayatolá Seyyed Mohammad-Ali Al-Hashem, además de la tripulación.

El cadáver del ayatolá Seyyed Mohammad-Ali Al-Hashem estaba en mejor estado que los de las otras personas a bordo de la aeronave, puesto que permaneció una hora vivo luego del siniestro e incluso mantuvo una llamada telefónica con la Oficina de la Presidencia.
«No hay signos de vida en el lugar donde fue encontrado el accidentado helicóptero en el que se desplazaba el presidente de Irán», declaró el jefe de la Media Luna Roja iraní, Pir Hossein Kolivand.
Numerosos equipos de rescate participaron en las intensas búsquedas. El difícil acceso a la zona del siniestro y las malas condiciones meteorológicas obstaculizaron la labor de los rescatistas; hasta el apoyo de un drone turco que logró identificar el lugar del siniestro.
Proceso sucesoral

- El vicepresidente Mohammad Mokhber asumirá el poder ejecutivo, como presidente temporal.
- Se deberá condirmar un consejo con los presidentes de la Asamblean Consultiva islámica y el poder judicial
- En un plazo no superior a 50 días se procederá a elegir al nuevo mandatario iraní.
El convoy presidencial estaba formado por tres helicópteros, dos de los cuales transportaban a ministros y funcionarios que llegaron sanos y salvos a su destino.
Poco antes de que se reportara el accidente, Raisi se reunió con el presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíyev, en la frontera para participar en la ceremonia de inauguración de unas nuevas obras hidráulicas en el río Araz.


