La muerte a los 34 años de Aaron Carter el pasado 5 de noviembre sacudió el mundo del espectáculo. El hermano de Nick, uno de los integrantes de la los Backstreet Boys, sufría problemas mentales y había tenido problemas con las drogas, además de protagonizar diversos enfrentamientos con miembros de su familia, que llegaron a solicitar órdenes de alejamiento contra él.
Eso no impidió que numerosos famosos le dedicaran emotivos tributos tras su fallecimiento.
Uno de los más tiernos llegaba en palabras de su exnovia Hilary Duff, que en sus redes sociales escribía: «Lamento profundamente que la vida haya sido tan dura contigo y que hayas tenido que enfrentarte al mundo entero. Tenías un encanto que era absolutamente efervescente».
Ahora, seis meses después del trágico suceso, la autopsia ha determinado que el músico falleció por ahogamiento en su bañera, pero también por los efectos del difluoroetano, un gas inflamable que a menudo se usa como propulsor en latas de aire comprimido, y del alprazolam, una forma genérica de xanax, un medicamento que se utiliza para el tratamiento de trastornos de la ansiedad.
La causa de la muerte fue declarada como accidental, reseñó el portal de Vanitasis.
El informe del médico forense del condado de Los Ángeles que ha publicado ‘Page Six’ también confirmó que Carter estaba «sumergido» en su bañera después de «inhalar gas y tomar alprazolam».
El difluoroetano es un gas incoloro e inodoro que se puede usar como refrigerante y es fácilmente inflamable. Por su parte, el alprazolam es un medicamento que se suele recetar para tratar la depresión y el miedo a los espacios abiertos.
Cuando el cantante fue encontrado en su casa cercana a Los Ángeles, el informe policial indicó que «no respondía», pero no tenía «lesiones traumáticas potencialmente mortales» en el momento de su fallecimiento.
«Aaron trabajó muy duro hacia el final de su vida en su recuperación, para ser un buen padre y hacer las paces con su familia», dijo su representante en un comunicado tras su fallecimiento.
Más tarde se reveló que el ama de llaves de Carter descubrió su cuerpo y estaba «gritando» cuando llamó a emergencias para pedir ayuda. La madre del intérprete de ‘I Want Candy’, Jane Carter, había manifestado previamente que no creía que su hijo hubiera muerto víctima de una sobredosis accidental e instó a una «investigación real» sobre su muerte.


