El icónico funicular Gloria de Lisboa, popular entre los turistas, ha descarrilado este miércoles estrellándose y dejando al menos 15 personas muertas y 18 heridos, según informan las autoridades portuguesas.
Entre los heridos al menos cinco están en estado grave y uno es un niño. Los seis han sido trasladados al hospital. Actualmente hay 56 operadores entre policía y equipos de emergencia trabajando en el lugar de los hechos, apoyados por 22 vehículos terrestres que han cerrado el acceso a la zona.
Sobre el terreno, EFE pudo constatar que el funicular ha volcado y que su techo ha quedado completamente aplastado. Oficialmente se desconocen las causas del accidente, una investigación de la que se ha hecho cargo la Brigada de Homicidios de la Policía Judicial de Portugal.
El presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, lamentó profundamente en un comunicado el accidente, en particular «las víctimas mortales y los heridos graves, así como los varios heridos leves». Además, expresó «su pesar y solidaridad a las familias afectadas por esta tragedia», añadiendo que espera que «el suceso sea rápidamente esclarecido por las autoridades competentes».
Mientras, el alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, indicó que se trata de «un día trágico» para la ciudad. «Lisboa está de luto, es un incidente trágico», afirmó a los medios.


