Legisladores federales y estatales de Estados Unidos, realizaron una visita guiada a la prisión para migrantes conocida como «Alligator Alcatraz» en los Everglades de Florida, un hecho que ha generado una gran controversia.
A pesar de las negativas iniciales, los congresistas pudieron acceder al sitio y testimoniaron sobre las presuntas condiciones inhumanas y abusos hacia los detenidos.
Los detenidos han relatado por teléfono condiciones vividas de extrema dureza, como la falta de comida adecuada, el acceso a medicinas y biblias, y el trato inhumano. Las denuncias también incluyen la falta de instalaciones sanitarias adecuadas y el abandono de los detenidos en una zona vulnerable a huracanes.
El escenario descrito por los legisladores es de hacinamiento extremo, con 32 detenidos por jaula, compartiendo literas y baños en espacios insalubres. El senador estatal Carlos Guillermo Smith se pronunció alarmado ante la situación, afirmando que 750 humanos están encerrados en jaulas sin acceso a abogados ni comunicación con sus familiares.
Sin embargo, las autoridades de Florida han negado categoricamente los señalamientos, asegurando que las instalaciones cumplen con todos los estándares. El Departamento de Seguridad Nacional ha defendido el trato que reciben los detenidos, calificando las denuncias de «vergonzosas».
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, ha expresado su preocupación por las políticas migratorias actuales, solicitando acceso al centro para garantizar condiciones dignas.
Activistas como Thomas Kennedy han insistido en que el lugar debe cerrarse debido a su inhabilitación y la zona pantanosa en la que se encuentra.
¡Mantente informado!… Síguenos en nuestra cuenta de Instagram


