Tras los recientes sismos ocurridos en Venezuela, la prioridad comunitaria no es solo levantar escombros, sino proteger la salud mental de los más vulnerables. Según la recomendación del psicólogo Pedro Cadenas en entrevista para Noticia058, los niños manifiestan el miedo de formas muy distintas a los adultos, por lo que requieren un abordaje inmediato y especializado.
Los 5 pasos básicos para atender a un menor
Frente a una emergencia sísmica, el psicólogo Pedro Cadenas señala que cualquier ciudadano o brigadista puede aplicar Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) siguiendo el esquema internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De acuerdo con su explicación no se necesita ser terapeuta, sino seguir rigurosamente estas pautas en la calle o en el hogar:
- Asegurar el entorno: El psicólogo Pedro Cadenas advierte que lo primero es revisar que no existan riesgos físicos (vidrios, cables sueltos o réplicas) y alejar de inmediato al menor de gritos, discusiones o noticias alarmistas.
- Acercamiento pausado: Según la recomendación del psicólogo, no se debe correr hacia el niño ni tocarlo de entrada. Este explica que lo correcto es hablar en voz baja y presentarse diciendo: «Soy [tu nombre], estoy aquí para ayudarte».
- Revisar necesidades básicas: Enfatiza que se debe verificar si el niño siente dolor, frío, hambre o sed, brindándole siempre una explicación simple de lo ocurrido: «Hubo un temblor. Ahora estamos buscando un lugar seguro».
- Validar sus emociones: De acuerdo con la recomendación de Cadenas, es vital usar frases que alienten como «Estás a salvo ahora» o «Estoy contigo». Asimismo explica que bajo ninguna circunstancia se deben usar frases prohibidas como «No pasó nada», «No llores» o «Sé valiente», ya que minimizan su temor.
- Aplicar técnicas rápidas de calma: Para los más pequeños aconseja el juego de la respiración («huele la flor, sopla la vela»). Para los más grandes, el psicólogo explica que funciona la técnica de anclaje, pidiéndoles mencionar tres cosas que ven, dos que oyen y una que tocan para devolverlos al presente.


Canales habilitados de atención psicológica gratuita y directa
Siguiendo la recomendación del psicólogo Pedro Cadenas, si la crisis supera el control familiar o el niño muestra señales de alerta extremas como no parar de temblar, no comer, estar completamente desconectado o manifestar ideas de hacerse daño se debe derivar el caso a especialistas de forma urgente. Para ello, se encuentran totalmente activos y disponibles los siguientes canales de atención telefónica, mensajería y apoyo presencial:
- Gran Misión Venezuela Joven – Plan «Siempre Juntos»: Ofrece acompañamiento emocional gratuito para ciudadanos que sientan miedo, ansiedad o angustia ante la emergencia. Cuenta con la línea telefónica gratuita de atención nacional 0800-2JUNTOS (0800-2586867) y también con asistencia directa vía WhatsApp a través del número 0426-5723422.
- Apoyo Comunitario Gratuito (Guarenas / Terrazas del Este): Un espacio voluntario y solidario de acompañamiento ante el impacto de la emergencia coordinado por el psicólogo y terapeuta Samuel Morales. Dispone de atención presencial en Terrazas del Este, Guarenas (estado Miranda), y atención a distancia para todo el país a través de llamadas y mensajería en los números telefónicos 0412-5304635 y 0424-8848247.





La conducta cambia según la edad
El impacto psicológico de un desastre natural no se manifiesta igual en todas las etapas del desarrollo. Tal como explica el psicólogo Pedro Cadenas, conocer estas señales comunitarias evita diagnósticos erróneos en la familia:
- De 3 a 6 años: Según la recomendación, es normal ver conductas de apego excesivo, llanto, miedo extremo a separarse de los cuidadores o que el niño vuelva a mojar la cama.
- De 7 a 11 años: Cadenas explica que en esta edad suele aparecer la irritabilidad, mala concentración, un miedo constante a que se repita el sismo y dolores físicos reflejos, como malestar de barriga o de cabeza.
- De 12 a 17 años: Los adolescentes suelen manifestar el impacto a través del enojo, el aislamiento, un silencio prolongado, conductas de riesgo o insomnio. Cadenas recuerda que la empatía comunitaria y el acompañamiento sin presiones constituyen la mejor herramienta de auxilio en las primeras horas.


