En la primera semana de febrero, el equipo de Noticia058 realizó un recorrido de verificación de precios en el municipio Chacao, una de las zonas de mayor movimiento comercial de Caracas, para constatar cuánto debe pagar hoy un ciudadano por proteínas básicas y otros alimentos esenciales.
Durante el recorrido se verificaron precios de pollo, carne, pescado, charcutería, quesos y huevos, todos ajustados a dólar a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela. En el caso del pollo, el kilo de pollo entero y muslo se ubicó en 3,49, mientras que la pechuga alcanzó los 6,80 y la milanesa los 9,00. En carnes rojas, el mechar y guisar se encontró en 11,80, el solomo en 12,99, la punta en 9,49 y la carne molida en 8,90. La chuleta se ubicó en 7,49.
En pescados y mariscos, los precios reflejan una barrera clara para muchos hogares: el atún rojo y blanco se encontró en 18,00, el pulpo en 19,00 y el filete de pargo y róbalo en 22,00. En charcutería, los jamones parten desde 7,80, la salchicha a granel en 4,09 y los quesos —llanero, merideño y de cabra— desde 8,50. El medio cartón de huevos se ubicó en 3,20, mientras que el queso telita alcanzó los 4,88.
El equipo pudo constatar que algunos precios se mantienen respecto a semanas anteriores, pero otros han registrado incrementos progresivos, una tendencia que Noticia058 ya ha documentado en coberturas previas sobre el comportamiento de los mercados municipales.
Refuerzan fiscalización de precios
El Banco Central de Venezuela (BCV), a través de su equipo de Operaciones de Campo, realiza jornadas de supervisión y análisis de precios con el fin de proteger el poder adquisitivo de los caraqueños y garantizar la transparencia en la cadena de suministros.
La inspección técnica, liderada por el Departamento de Estadística del Sector Privado No Financiero, se centró en el monitoreo riguroso del comportamiento de los rubros esenciales en este centro de abastecimiento, el más grande de la capital.
En este sentido, en su cuenta de Instagram, la Integral de Mercados y Almacenes (Inmerca) indicó que el despliegue busca detectar distorsiones en los precios y asegurar el cumplimiento de las normativas comerciales vigentes.
Estas acciones forman parte de un sistema de control estatal que busca consolidar una economía justa y el acceso soberano a productos de primera necesidad. Durante el operativo, se verificó la transparencia en las transacciones y la relación entre mayoristas y minoristas para evitar incrementos injustificados en la canasta básica.
Más allá de las cifras, el impacto es directo: para una familia promedio, armar una compra básica de proteínas implica elegir qué se compra y qué se deja fuera. El pescado, por ejemplo, queda cada vez más relegado, mientras que el pollo sigue siendo la opción más accesible, aunque no inmune a los ajustes.
La pregunta que queda abierta no es menor: ¿estos precios permiten sostener una alimentación balanceada con los ingresos actuales? Porque al final, más allá de estadísticas y anuncios, la realidad se mide en el mercado, carrito en mano.
Precisamente para constatar precios se presenta este trabajo de calle que estuvo a cargo de la reportera Rosángelica Mucoa, como parte del seguimiento permanente que este medio hace al costo real de la vida de los caraqueños.


