En el marco de una jornada de acuerdos energéticos binacionales entre Venezuela y Estados Unidos, el fortalecimiento y la estabilización del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se posicionó como el eje prioritario para garantizar el desarrollo socioeconómico de la nación. Así se conocío a través de su cuenta de instagram.
A través de una alianza estratégica firmada entre la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y la corporación estadounidense GE Vernova, se iniciará un plan de modernización de la infraestructura eléctrica diseñado para mitigar los fallos del servicio en el territorio nacional.
De acuerdo con lo dado a conocer por el Departamento de Energía estadounidense, el convenio estipula la incorporación de 1 gigavatio (GW) de energía confiable durante los primeros 24 meses, seguido de la adición de 5 GW adicionales en un plazo de cuatro años.
Las labores técnicas abarcarán la rehabilitación de centrales térmicas e hidroeléctricas, la optimización de las redes de transmisión y distribución, y la intervención directa en subestaciones clave del país.
Asimismo, GE Vernova trabajará junto a Petróleos de Venezuela (PDVSA) para dotar a la industria petrolera de capacidad de autogeneración eléctrica, evitando que las operaciones de extracción saturen la red eléctrica pública de las comunidades.
El paquete de acuerdos incluyó la confirmación por parte de Chevron de una inversión superior a los 7.000 millones de dólares a lo largo de cinco años mediante sus empresas conjuntas (con foco en las áreas Carabobo 1 y Carabobo 2 Sur-A en el Faja del Orinoco), con la meta de duplicar su producción hasta alcanzar los 600.000 barriles diarios.
Por su parte, la empresa italiana Eni asumirá por un período de 25 años la gestión técnica, financiera y comercial del yacimiento Junín 5, una de las mayores reservas del país, contribuyendo al objetivo nacional de superar el millón de barriles diarios para el año 2031.
IMPACTO DIRECTO Y BENEFICIOS PARA EL CIUDADANO
La reestructuración del sistema de energía y la dinamización de los hidrocarburos tienen como objetivo generar un impacto directo en la vida cotidiana del venezolano:
Estabilidad del servicio eléctrico: La inyección de 6 gigavatios progresivos busca erradicar las interrupciones del servicio, estabilizar el voltaje comercial y residencial, y proteger los electrodomésticos en los hogares.
Recuperación de servicios públicos e infraestructura: La generación de ingresos derivados de los contratos energéticos se destinará prioritariamente a la inversión en la red pública de salud (hospitales), educación (escuelas), vialidad y transporte público.
Generación de empleo y retorno de talento: La reactivación de campos petroleros como Junín 5 y la expansión operada por Chevron movilizarán miles de millones de dólares en inversión privada, lo que dinamizará el mercado laboral e incentivará el regreso de profesionales e ingenieros venezolanos.
Protección del ingreso y reactivación económica: Un suministro energético confiable permitirá a la industria local, comercios y pymes operar a máxima capacidad sin interrupciones, fortaleciendo el comercio interno y los salarios.
Durante el encuentro entre las delegaciones encabezadas por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ambas partes destacaron que la fórmula de cooperación binacional busca garantizar el bienestar de la población local, asegurar estabilidad laboral en las regiones petroleras y contribuir al equilibrio energético internacional.


