Olvídese de los «influencers» tradicionales. La nueva tendencia llamada Therian, está siendo utilizada por marcas como Netflix, Rexona y hasta clínicas estéticas para generar contenido viral.
Aunque para muchos parece una broma de internet, las empresas están aprovechando el choque cultural y la polémica para posicionar sus productos mediante el «marketing de impacto».
Las marcas se montan en la ola:
Desde Rexona promocionando desodorantes para «quitar el olor a chivo», hasta viñedos ofreciendo empleo a quienes «sepan mover la cola», el objetivo es que usted comente, aunque sea para criticar.
Netflix usa películas de animales para conectarse con esta audiencia, mientras que centros estéticos ofrecen depilación láser para quienes «no quieren parecer lobos».



¿Es real?
En redes sociales, el hashtag #Therian tiene millones de vistas, lo que lo convierte en una mina de oro para el algoritmo.
En el contexto publicitario actual, la atención es la moneda más cara. Las marcas ya no buscan solo «caer bien», buscan que el usuario se detenga. Al usar una tendencia tan divisiva como la Therianthropy , las empresas garantizan que su post sea compartido masivamente.
La línea entre la publicidad creativa y la burla:
En Venezuela, el «que hablen bien o mal, pero que hablen» tiene un límite jurídico claro: La dignidad humana.
Si marcas como Netflix o Rexona lanzan estas campañas en territorio nacional, estarían sujetas a un estricto marco sancionatorio, ya que la libertad de expresión en el ámbito comercial no es absoluta y debe respetar los derechos fundamentales.
Bajo la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos (Ley RESORTE-ME), el Estado tiene la potestad de castigar contenidos que promueven la intolerancia o el odio en plataformas digitales. Asimismo, la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente (LOPNNA) protege rigurosamente a los menores contra cualquier exposición publicitaria que pueda afectar su honor, reputación o integridad psicológica.
Dado que estas normativas, junto con la Ley Orgánica de Precios Justos en materia de publicidad engañosa, otorgan facultades amplias para sancionar contenidos considerados «socialmente irresponsables», las empresas deben ser cautelosas.
Es imperativo que su tono no sea interpretado como una incitación al odio, una burla hacia grupos vulnerables o una manipulación de identidades con fines meramente lucrativos.
Enfoque de la «Marca Inteligente» en Venezuela
Para las marcas que deseen navegar esta tendencia, la clave reside en la metáfora en lugar de la estigmatización.
Si una empresa quiere ser viral sin arriesgarse a una sanción el cambio de narrativa es fundamental. Por ello, en Noticia058 te indicamos el error y acierto de tu publicidad:
El error: Usar frases como «¡Deja de parecer un animal!» o «Quita el olor a chivo». Este lenguaje puede ser interpretado como denigrante y violatorio de la dignidad humana según la Ley RESORTE-ME.
El acierto: Optar por mensajes lúdicos como: “Para que tus garras luzcan impecables, prueba nuestra manicura” .
Este sutil cambio permite que la marca se conecte con la tendencia de forma creativa y simpática, sin atacar la identidad, la higiene o la condición psicológica del usuario.
Dato058: La publicidad más efectiva no es la que agrede para llamar la atención, sino la que sabe guiñar un ojo a la audiencia respetando siempre su integridad.
El debate jurídico no es superficial. Mientras las marcas caminan por la cuerda floja de la publicidad, en la cotidianidad caraqueña la tendencia ya ha generado roces con la autoridad. ¿Es legal comportarse como un canino en un espacio público? ¿Qué límites impone el Estado ante esta conducta? Descubra el análisis completo sobre la legalidad de la moda Therian en Venezuela haciendo [clic aquí] .»
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