Cientos de agentes federales llegaron a una pequeña comunidad del sureste de Georgia y allanaron la planta Hyundai Metaplant, arrestando a 475 personas en una de las redadas más grandes hasta la fecha en la ofensiva migratoria de la administración Trump en centros de trabajo en todo Estados Unidos.
La mayoría de los arrestados el jueves en el enorme sitio de Ellabell, a unos 40 kilómetros al oeste de Savannah, Georgia, son ciudadanos coreanos, según Steven Schrank, agente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Schrank dijo que no tenía un desglose de las nacionalidades de los detenidos, reseñó CNN.
Las 475 personas detenidas eran sospechosas de vivir y trabajar en Estados Unidos sin la documentación migratoria adecuada, afirmó Schrank. Algunas ingresaron al país sin autorización; otras tenían exenciones de visa y no estaban autorizadas a trabajar; y algunas habían excedido el tiempo permitido por sus visas, agregó.
Durante la redada, varias personas intentaron huir, incluyendo algunas que “corrieron hacia un estanque de aguas residuales ubicado en las instalaciones”, informó la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito Sur de Georgia en un comunicado.
“Los agentes usaron un bote para sacarlos del agua. Una de las personas nadó bajo el bote e intentó volcarlo, sin éxito. Estas personas fueron capturadas e identificadas como trabajadores indocumentados”, indica el comunicado.
Schrank señaló que algunos de los trabajadores podrían haber sido contratistas o subcontratistas.
“Seguimos investigando para determinar exactamente quién trabajaba para qué empresas”, dijo.
Un portavoz de Hyundai dijo a CNN que no cree que ninguno de los arrestados fuera empleado directo de Hyundai Motor Company.
“Hyundai está comprometida con el pleno cumplimiento de todas las leyes y regulaciones en cada mercado donde operamos. Esto incluye los requisitos de verificación de empleo y las leyes de inmigración”, dijo la empresa en un comunicado este viernes por la noche.


