En un hecho que sorprende incluso en la era de la tecnología autónoma, una mujer dio a luz dentro de un robotaxi sin conductor en San Francisco, mientras intentaba llegar al centro médico de la Universidad de California. Según medios locales, el vehículo pertenecía a la compañía Waymo, propiedad de Google.
La mujer entró en labores de parto durante el traslado y, al detectar actividad inusual, el sistema de monitoreo de Waymo activó su equipo de atención al pasajero para verificar la situación. El personal se comunicó con la mujer y notificó al 911, mientras el vehículo continuaba automáticamente su ruta hacia el hospital.
La madre dio a luz dentro del taxi autónomo. Tanto ella como el recién nacido fueron trasladados por la propia unidad hasta el centro médico, llegando incluso antes que una ambulancia. Luego del parto, el vehículo fue retirado temporalmente para su limpieza y revisión.
Waymo confirmó que este no es el primer nacimiento registrado en uno de sus robotaxis. “Estamos orgullosos de ser un vehículo de confianza para momentos grandes y pequeños, atendiendo a pasajeros desde que tienen apenas unos segundos de vida”, declaró la empresa.
El caso reaviva la discusión sobre el papel de los vehículos autónomos en emergencias reales y cómo estos sistemas están respondiendo a situaciones de alto riesgo sin intervención humana directa.


