La voz es, por excelencia, el instrumento de la comunicación. Es tan importante, que define la personalidad y carácter de las personas, además de determinar intenciones o hacer notar el estado de ánimo.
Podría decirse que la voz es nuestra máxima expresión, pero… ¿Qué pasa cuando esta valiosa herramienta se ve afectada?
Lo primero que debemos saber, es que las cuerdas vocales son dos estructuras situadas en la laringe que forman parte del aparato fonador de las personas, y permiten que se produzca la voz.
Ahora bien, cuando por alguna causa, ya sea infecciones, abuso o mal uso de la voz, e incluso una patología oncológica, estos dos repliegues se ven afectados, se produce lo que se llama un trastorno de las cuerdas vocales, que en general se presenta en forma de disfonía o alteración de la voz.
En términos sencillos, el doctor Ulises Narváez, médico foniatra, audiólogo y otoneurólogo indicó que “la voz tiene un tono, un timbre y una intensidad. La disfonía es cuando cualquiera de esas tres cualidades se ven afectadas, ya sea que el tono se vuelva más grave o más fina, que el timbre sea más áspero, carrasposo, o la intensidad, que puede ser muy bajo”.
“La afonía, para diferenciarlas, es la pérdida o ausencia de la voz”, aclaró el especialista durante una entrevista en ElDato058 de esta semana, conducido por la periodista Joselyn Figueroa.
En cuanto a las causas de la disfonía, Narváez señaló que hay múltiples, ya sean orgánicas o funcionales.
“Las funcionales son las que están relacionadas con el mal uso de la voz, generalmente son profesionales de la voz como cantantes, docentes o locutores, que, al no tener una técnica correcta, se esfuerzan demasiado y terminan lesionando las cuerdas vocales”, explicó el doctor.
Mientras que, las orgánicas, son lesiones específicas de la laringe, como los quistes, nódulos vocales, la disfonía espasmódica, que es una voz temblorosa asociada a problemas neurológicos o emocionales.
Como mencionamos anteriormente, la voz es nuestra máxima expresión, por ello su relevancia.
“La gente no se da cuenta la importancia que tiene la voz como principal elemento de comunicación, y muchas veces no la cuidamos”, señaló Narváez, destacando que el presentar problemas con la voz, puede impactar emocional y psicológicamente en las personas.
“Si el paciente tiene más de dos semanas con problemas en la voz, debe acudir al médico para ser evaluado y conseguir un diagnóstico”, agregó.
El especialista explicó que el diagnóstico se realiza por medio de una videolaringoscopia, “la cual se realiza colocando un endoscopio rígido y visualizamos en un monitor las cuerdas vocales en funcionamiento”.
Aunque, agregó, al paciente se le hace un chequeo completo, para poder tener un diagnóstico confiable y aplicar el tratamiento adecuado según sea el caso.
Nudo en la garganta, carraspeo, tos, picazón, temblor al hablar, problemas para tragar, son algunos síntomas que se deben tener en cuenta y que no pasar por alto.
Por último, el doctor indicó que lo primordial para cuidar la voz, es descansar, dormir 7 u 8 horas al día, hidratarse constantemente, evitar la respiración oral, carraspear o gritar, pero sobretodo, prestar mucha a cualquier cambio en nuestra voz.
Redacción: Yuleisy Matheus


