El panorama meteorológico global y nacional entra en una fase de vigilancia. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) ha presentado el estatus del Sistema de Alerta del ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), confirmando de manera oficial la presencia y desarrollo de este fenómeno climático en el territorio venezolano.
«El Niño» ya está aquí: Reporte y acople del sistema
De acuerdo con el último informe emitido por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), el acople del sistema océano-atmósfera ya refleja de forma clara el inicio de las condiciones correspondientes a «El Niño». Los análisis técnicos señalan que este patrón climático actual se fortalecerá de manera progresiva a lo largo de los próximos meses.
A nivel global, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) mantiene una alerta activa debido a que se prevén temperaturas sustancialmente superiores a la media en todo el planeta durante el trimestre en curso. Este calentamiento anómalo propiciará pautas y comportamientos meteorológicos mucho más extremos en diferentes latitudes, haciendo imperativa la planificación institucional.

UNA PROYECCIÓN HISTÓRICA PARA EL PAÍS
Los modelos probabilísticos del Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA sugieren que este evento podría alcanzar magnitudes sin precedentes cercanos:
- Probabilidad de intensidad: Existe un 63% de probabilidad de que enfrentemos un evento de El Niño catalogado técnicamente como «Muy Fuerte».
- Ventana temporal crítica: Este pico de máxima intensidad se proyecta para desarrollarse entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
- Impacto histórico: De cumplirse las estimaciones de los modelos de variables, este fenómeno podría posicionarse entre los eventos más grandes y severos registrados en la historia climática desde el año 1950.

¿CÓMO AFECTA DIRECTAMENTE A VENEZUELA?
Aunque la evolución y el comportamiento de cada evento de El Niño posee características únicas, históricamente la presencia de este fenómeno en Venezuela se asocia de forma directa con dos efectos climáticos principales:
- Disminución considerable de las lluvias: Provocando prolongados periodos de sequía y afectando los niveles de las principales cuencas hidrográficas.
- Aumento de las temperaturas: Generando sensaciones térmicas elevadas y un incremento en el riesgo de incendios forestales en diversas regiones productivas del país.

Ante este escenario, el INAMEH ratificó su compromiso técnico y social con el resguardo de la nación.
Las autoridades informaron que mantienen un monitoreo continuo, riguroso y en tiempo real de las variables océano-atmoféricas con el propósito de anticipar los escenarios de riesgo, emitir alertas tempranas y proteger la seguridad agroalimentaria y de la población venezolana.
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