El canciller iraní Seyed Abbas Araghchi advirtió que las Fuerzas Armadas de la República Islámica están en alerta máxima y listas para una respuesta «inmediata y contundente».
El jefe de la diplomacia iraní utilizó su cuenta en la plataforma X donde dijo que el país no se dejará intimidar por la retórica de Donald Trump, quien recientemente sugirió la posibilidad de un ataque militar y un cambio de régimen en la nación persa.
La memoria de la «Guerra de los 12 días», ocurrida el verano pasado, marca el tono de la actual crisis. Durante aquel conflicto, Israel y EE.UU. bombardearon instalaciones nucleares iraníes, resultando en el asesinato de científicos y militares de alto rango.
Araghchi reiteró que Irán mantiene la puerta abierta a un acuerdo nuclear justo, siempre que se reconozca su derecho a la tecnología pacífica y se elimine la coacción.
El canciller fue enfático al desmentir las acusaciones de Trump sobre el desarrollo de armamento atómico, asegurando que las armas nucleares nunca han formado parte de la doctrina de seguridad de la nación.
Finalmente, el gobierno iraní responsabilizó a los países occidentales por la violencia en las protestas internas, denunciando la infiltración de terroristas destinados a desestabilizar el Estado.


