Un equipo de investigadores de instituciones científicas del Reino Unido y Chile desarrolló un nuevo material asfáltico con la capacidad de reparar sus propias grietas, sin necesidad de mantenimiento ni intervención humana.
Señalaron que para elaborar este asfalto autorreparador, se utilizó una mezcla de diminutas esporas de plantas porosas cubiertas con aceites reciclados.
Explicaron que, también se empleó aprendizaje automático, un tipo de inteligencia artificial (IA), para modelar el movimiento de las moléculas orgánicas en el betún, así como para simular el comportamiento del nuevo material para conocer su respuesta a las grietas recién formadas.
Las esporas liberan sus aceites en las gritas cercanas, cuando la superficie de una carretera se comprime por el tráfico que pasa. Estos líquidos grasos pueden ablandar el betún lo suficiente para que fluya y selle estas fisuras.
Los científicos explicaron que las pruebas de laboratorio demostraron que este innovador material podía reparar una microgrieta en su superficie en menos de una hora.
«Al cerrar las grietas se evita que se formen baches en el futuro y se alarga la vida útil de la carretera», indicó José Norambuena-Contreras, investigador de la Universidad de Swansea (Reino Unido), quien recalcó que con este nuevo asfalto se podrá prolongar «la vida útil de la superficie en 30 %».


