Llegó el momento de decir adiós a Miguel Cabrera, que se retira como jugador de MLB y se ha encargado de dejar un recuerdo de su grandeza en sus últimos partidos con los Tigres de Detroit.
El ídolo venezolano tuvo un duelo de tres imparables para celebrar el anuncio oficial de su nombramiento con la organización en la que ha pasado 16 de sus 21 años en las Grandes Ligas.
En el Comerica Park, casa de los Detroit Tigers, se brindó una emotiva despedida a una de sus figuras históricas, el pelotero venezolano, Miguel Cabrera, quien, en medio de una ovación de más de 40 mil aficionados, dijo adiós al béisbol profesional.
Con el mensaje de «¡Gracias, Miggy!», los Tigers disputaron su penúltimo juego de la temporada 2023 de la MLB contra los Cleveland Guardians.
Pero Cabrera no llegó a su fin, el equipo de Detroit informó que Cabrera tendrá un cargo en las oficinas.
“Una vez Tigre, siempre Tigre. Después del partido del domingo, el próximo capítulo de Miguel Cabrera será en Detroit como Asistente Especial del Presidente de Operaciones de Béisbol”, postearon Tigres de Detroit.
Todavía no queda claro cuáles serán sus funciones específicas, pero Cabrera no pare preocupado por eso. “No hemos hablado de eso aún. Quiero estar lo más tranquilo posible. Yo trato siempre de mantener las cosas simples”.
Es posible que Cabrera esté ligado al desarrollo de las jóvenes promesas del club, y que se mantenga cercano a jugadores como Riley Greene y Spencer Torkelson, considerados el futuro del equipo y que son evaluados por el departamento de operaciones de béisbol.
Ahora, hagamos un repaso: Miguel Cabrera tiene una larga trayectoria que arrancó como una historia de Disney, en aquella 2003 cuando debutó como profesional y terminó siendo, con 20 años, campeón de la Serie Mundial ante unos todopoderosos New York Yankees. Los veranos han pasado, así como los batazos, números, récords y lesiones.
Récords de Miguel Cabrera
Miguel Cabrera comenzó su carrera a los 20 años con los Miami Marlins donde ganó su primera serie mundial al inicio de este siglo. Llegó a Detroit en el invierno del 2007 para convertirse en uno de los mejores bateadores en casi siglo y medio de existencia del béisbol de Grandes Ligas.
Según el portal Marca reseñó que hasta su retiro, Cabrera es líder entre los peloteros en activo en hits (3,173), dobles (626), jonrones (511), anotadas (1,150), carreras impulsadas (1,880) y bases totales (5,366). Además, es segundo en WAR (67.2), en bateo (.306) y en bases por bolas.
También es parte de una selecta lista, junto con el dominicano Albert Pujols y Hank Aaron, como los únicos bateadores con 3,000 hits, 600 dobles y 500 jonrones.
Fue un pelotero All-Star en 12 ocasiones, con Siete Bates de Plata, cuatro títulos de bateo, dos premios de Jugador Más Valioso y una Triple Corona de Bateo (2012) y es muy probable que en cinco años se convierta en el segundo pelotero venezolano en ser encumbrado al Salón de la Fama de Cooperstown, junto con Luis Aparicio.
Los títulos de Miguel Cabrera en MLB
Las alegrías en la carrera de Miguelito han sido más individuales que colectivas. Para su fortuna, en el año de su debut, pudo levantar el único World Series Trophy de su carrera. Fue en una disputada final ante unos favoritos New York Yankees que se terminó en seis juegos. En dicha serie, el venezolano no tuvo una actuación deslumbrante, aunque sí dejó una postal para el recuerdo.
Según reseñó el portal Sportingnews, ese sería el segundo título de Serie Mundial de Miami en su historia (y sigue vigente). 1997 y 2003 han sido los únicos años en los que han celebrado. En 2007, el nacido en el estado Aragua cambió de uniforme. Se alejó de las playas de Miami y llegó a la Ciudad Motor: Detroit. El equipo venía de perder la final de la Serie Mundial un año antes. El canje se hizo con ocho jugadores involucrados. Su contrato finalmente fue por ocho años y 152 millones de dólares, que luego se extendió por otros ocho, a cambio de $248 millones en 2015.
Los mejores años con los Tigers fueron a partir de la siguiente década. En 2011 perdieron la Serie de Campeonato, y en 2012 (año histórico de Cabrera), perdieron la final de la World Series ante los San Francisco Giants. Un nuevo descalabro en la final de la Americana en 2013 y perder la Serie de Campeonato en 2014 fue el final de la historia de Miggy en unos Playoffs de Grandes Ligas.
A nivel individual también sumó algunos premios con el pasar de las temporadas: siete bates de plata, dos premios MVP, 12 invitaciones al Juego de las Estrellas, además de la mencionada Triple Corona.
Sin embargo, las lesiones empezaron a aparecer. Su ritmo no fue el mismo y, mermado por los cambios de la organización, más las malas rachas, terminaron opacando su brillo en Detroit. Aun así, según el portal Fansided, Cabrera ha tenido desde 2015 «rigidez en el tendón de la corva de sus dos piernas, ruptura de tendón del bíceps izquierdo y la ingle, distensión en la pantorrilla derecha, múltiples hernias lumbares y diversos golpes en manos, rodillas, hombros y codos». Incluso en 2022 se planteó la idea de dejar el béisbol «No me siento bien en estos momentos. Estoy tratando de hacer lo que sea que pueda para salir y jugar, pero no me siento del todo bien ahora mismo», llegó a declarar.
Por suerte, las molestias mermaron y pudo conseguir números redondos en una carrera que es digna de un Salón de la Fama en Cooperstown, el olimpo del béisbol.
Por Venezuela
La carrera de Miguel Cabrera empezó con todo. Y no sólo por el jonrón de oro que conectó en su primer juego en las Mayores el 20 de junio del 2003, ni el bambinazo que le dio a Roger Clemens en el Juego 4 de la Serie Mundial de ese mismo año.
Según reseño MLB, el inicio de una carrera que probablemente lo termine inmortalizado en Cooperstown en cinco años se remonta a sus tiempos en Venezuela, cuando brilló con sus otros Tigres, los de Aragua, en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.
Cabrera debutó en el béisbol venezolano cuando apenas tenía 16 años, en la temporada 1999-2000, aunque apenas disputó un partido en aquella ocasión. Fue a partir de la temporada 2001-2002 cuando su impacto comenzó a sentirse para los Tigres, dejando las bases sentadas para lo que serían cuatro campeonatos en la LVBP en un período de cinco años, entre la campaña 2003-2004 y la 2007-2008.
Fueron esos primeros años de Cabrera los que fueron formando una carrera digna del Salón de la Fama. El campeonato conseguido con los Marlins en el 2003 y su exitoso paso por Venezuela, le otorgaron una experiencia de lujo en sus primeros años, que lo ayudaron a catapultarlo hacia la élite del mejor béisbol del mundo.
“Fue muy importante”, señaló Cabrera. “Siempre le recomiendo a los peloteros jóvenes que traten de jugar béisbol en sus países, para que puedan vivir esa experiencia y consuman más turnos, que eso al final es lo más importante. A medida que uno va haciendo eso, la experiencia va llegando poco a poco”.
Durante ese período por los Tigres, Cabrera dejó su marca principalmente en la postemporada, en donde con actuaciones que siguen siendo recordadas en la actualidad, ayudó a los Tigres a llegar a lo más alto. En la ronda de Round Robin del 2007-2008, por ejemplo, el cañonero bateó .362 en 12 juegos, en los que impulsó 10 carreras. Luego, en la final de ese mismo campeonato, bateó .455 con 10 hits en 22 turnos.
Al final, esa resultó ser su última pasantía por el béisbol venezolano. Cabrera descartó volver al circuito local para la venidera temporada invernal, para retirarse con el uniforme de los Tigres de Aragua.
“Ya yo me retiré hace años siendo campeón”, dijo. “Lo único que sé es que voy a estar en un homenaje en el Home Run Derby que se va a hacer en Maracay, pero de resto no sé más nada. No tengo más detalles. Ese ciclo [como jugador] está cerrado desde hace mucho tiempo, es muy difícil que yo vuelva a jugar en Venezuela”.
Pero, aunque aquel paso por Venezuela terminó hace 15 años, el impacto de esa pasantía aún está presente para el venezolano, que colgará los ganchos tras el juego de hoy domingo, para culminar una carrera de 21 años en Grandes Ligas.


