Tu rutina de bebidas podría estar afectando tu cabello más de lo que imaginas. Una nueva revisión de casi 20 estudios encontró que el consumo frecuente de alcohol y refrescos azucarados se asocia con un mayor riesgo de caída del cabello.
Según reseñó RT, los investigadores analizaron 17 estudios de distintos países, que incluyeron a más de 61.000 personas, en su mayoría mujeres. El análisis mostró que la alopecia y la pérdida de cabello relacionada con la edad fueron los temas más estudiados, destacando el papel de la vitamina D y el hierro como nutrientes clave, y cómo diferentes alimentos influyen en su absorción.
Una de las hipótesis más fuertes es que el alcohol y las bebidas azucaradas interfieren en la absorción de nutrientes esenciales para un cabello sano. Julia Zumpano, dietista registrada de la Clínica Cleveland, señaló que estas bebidas pueden alterar el microbioma intestinal y desplazar alimentos saludables de la dieta, reduciendo el aporte de vitamina D o hierro.
El papel de la vitamina D y el hierro
Estos dos nutrientes cumplen funciones críticas: la vitamina D participa en la formación de células que darán lugar a nuevos folículos pilosos, mientras que el hierro garantiza el transporte de oxígeno necesario para mantenerlos activos.
Una dieta rica en hierro y vitamina D parece favorecer su crecimiento. «La ingesta de nutrientes desempeña un papel esencial en la caída del cabello, como indica este análisis», explicó Zumpano.


