El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha concedido una condecoración honorífica a cirujanos rusos que, a pesar del peligro para sus propias vidas, continuaron con una operación durante el fuerte terremoto que sacudió la región de Kamchatka en julio.
Dicha orden se realizó por decreto presidencial, exaltando la acción de los profesionales, en el potente terremoto que azotó Kamchatka, en el Lejano Oriente ruso, donde sorprendió a un equipo de cirujanos en pleno procedimiento en un centro oncológico local.
Los médicos del dispensario oncológico regional de Kamchatka han sido condecorados con la Orden de Pirogov, indica el documento, por «su alto profesionalismo y abnegación demostrados al prestar asistencia médica en condiciones extremas».
Además, el presidente reconoció los méritos de otros trabajadores médicos de la región. Once profesionales adicionales recibieron la misma distinción.


