Según un reciente estudio publicado en la revista Nature, demuestra que las personas que han tenido coronavirus o gripe con complicaciones, tienen el doble de riesgo de desarrollar cáncer que quienes no han estado enfermos.
Se conoce que la inflamación causada por una infección viral puede despertar células tumorales que a veces permanecen ‘dormidas’ durante décadas.
¿Cómo y por qué se despiertan las células ‘dormidas’?
Según reseñó el portal de RT, los científicos detectaron células cancerosas latentes, desprendidas de un tumor inicial, ocultas en tejidos como la médula ósea en personas que ya no presentaban signos de cáncer de mama, próstata y piel, entre otros.
Para confirmar lo anterior, modificaron a los ratones para que carecieran de IL-6. En estos animales, las células cancerosas latentes no se multiplicaron con la misma rapidez.
Alrededor de dos semanas después de haber infectado a los roedores, las células volvieron a estar latentes. De acuerdo a DeGregori, esto significa que las infecciones no son directamente causantes de cáncer, pero sí aumentan la probabilidad de que una amenaza futura, ya sea una infección o mutación genética, pueda reactivar el cáncer.
El biólogo compara el proceso con encender un fuego varias veces. «Se encienden las llamas y luego se apagan», explica. «Pero ahora hay cien veces más brasas que antes», lo que aumenta la probabilidad de que se convierta en un incendio.
Asimismo, los autores del estudio observaron que, si bien la IL-6 era fundamental para activar las células cancerosas, otro factor inmunitario clave, el linfocito T auxiliar, las protegía de otras defensas del sistema inmunitario.
Además, datos extraídos del Biobanco del Reino Unido ayudaron a constatar los hallazgos de la investigación en personas: el mayor riesgo de muerte vinculado al cáncer en aquellos que dieron positivo para covid-19 fue más pronunciado en los meses inmediatamente posteriores a la infección, lo cual demuestra la rápida proliferación de células cancerosas reactivadas observadas en los ratones.
DeGregori recomienda a los sobrevivientes de cáncer que tomen precauciones adicionales para evitar infecciones respiratorias y consideren la vacunación contra patógenos como el SARS-CoV-2 y el virus de la gripe.


