Tras 34 días de incertidumbre en las ruinas del edificio Moisés, en San Bernardino, Caracas, los equipos de rescate hallaron con vida a «Niña 1» y «Niña 2», dos tortugas de tierra que sobrevivieron sin alimento directo bajo los escombros. El hallazgo, confirmado durante las inspecciones técnicas de Protección Civil y la alcaldía, no solo trae alivio a una familia golpeada por la tragedia, sino que pone sobre la mesa el asombroso metabolismo de estos reptiles y los pasos clave para rehidratarlos sin poner en riesgo su vida.
- El hallazgo: Las mascotas de la vecina Sol Moreno fueron ubicadas en el piso 4 del inmueble, totalmente cubiertas de polvo tras haber caído de su recipiente durante el colapso.
- El procedimiento de rescate: Las inspecciones piso por piso con camiones cesta y personal de Fundacaracas buscan descartar cualquier ser vivo previo a los trabajos de demolición controlada. Un día antes, el equipo rescató al gato «Noche».
- Atención inmediata: Al ser extraídas, las tortugas mostraron signos de deshidratación y apetito, por lo que recibieron asistencia inmediata en el sitio con cambio de agua limpia y sombra.




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¿Cómo lograron sobrevivir 34 días y cómo actuar en casa?
El caso de «Niña 1» y «Niña 2» parece un milagro, pero responde a la biología única de estos reptiles. Las tortugas de tierra poseen un metabolismo extremadante lento que les permite entrar en un estado de letargo o brumación cuando enfrentan estrés extremo, falta de luz o escasez de alimento. En estas condiciones, ralentizan sus frecuencias cardíaca y respiratoria, utilizando las reservas de grasa y agua almacenadas en sus tejidos e incluso en su propia vejiga.
Sin embargo, el peligro real para un reptil rescatado empieza después del hallazgo. Si enfrentas una emergencia similar con mascotas de este tipo, toma en cuenta estos datos de servicio:
- No las sumerjas de golpe: Tras pasar semanas secas o entre polvo de construcción, un shock térmico o tragar agua por desesperación puede causarles neumonía. El recipiente debe tener agua a temperatura ambiente que apenas les cubra las patas para que beban a su ritmo.
- Evaluación de caparazón y mucosas: Revisa que el caparazón no presente grietas por presión de escombros y limpia sus fosas nasales y ojos con suero fisiológico o agua limpia utilizando un gasa húmeda.
- Alimentación progresiva: Aunque tengan hambre, no les des porciones grandes de inmediato. Inicia con hojas verdes de alto contenido hídrico (como lechuga o acelga) en pequeñas cantidades para no saturar su sistema digestivo en letargo.
- Censo preventivo: Mantén a tus mascotas (móviles o lentas) registradas en los censos comunales o de condominio; en emergencias, saber en qué apartamento habitaban orienta el trabajo de los rescatistas.
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