Un equipo de científicos rusos desarrolla un posible tratamiento contra la obesidad basado en dihidroquercetina, una sustancia natural que, según sus autores, puede reducir el peso sin causar daño al organismo.
El bioflavonoide, derivado de la quercetina y extraído del alerce siberiano, se usa tradicionalmente como antioxidante, pero ahora se investiga como base para un innovador medicamento.
Los especialistas de la Universidad Médica Séchenov de Moscú explicaron que muchos fármacos actuales para el control de peso no son adecuados para todos los pacientes y suelen provocar complicaciones, lo que mantiene la búsqueda de alternativas más seguras como una prioridad sanitaria.
El proyecto se centra ahora en mejorar la biodisponibilidad de la dihidroquercetina, es decir, su capacidad de ser absorbida por el cuerpo. Para lograrlo, los investigadores están formulando el compuesto con aminoácidos esenciales como lisina, arginina e histidina. “Estamos evaluando las formulaciones resultantes y utilizaremos la más efectiva en la siguiente etapa del estudio”, detallaron.
Aunque aún se encuentra en fase experimental, el desarrollo genera expectativas por su potencial para ofrecer un tratamiento eficaz, accesible y con menor riesgo de efectos secundarios.


