La presidenta, Delcy Rodríguez, lideró la delegación venezolana en el 81.º Periodo de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, marcando el retorno formal de la jefatura de Estado a la máxima tribuna multilateral tras ocho años de ausencia.
Ocupando el turno número 11 del bloque vespertino posterior a las intervenciones de los mandatarios de Montenegro y Honduras, la mandataria fijó compromisos en materia de reforma judicial, garantías electorales, desarrollo energético con Estados Unidos y la reconstrucción nacional tras los terremotos del 24 de junio.
Retorno a la tribuna global
El discurso de la presidenta Delcy Rodríguez quiebra un ciclo en el que la representación al máximo nivel del Ejecutivo no participaba presencialmente en la plenaria neoyorquina. La última intervención directa de un jefe de Estado venezolano ocurrió en septiembre de 2018, durante la 73.ª Asamblea General.
Desde entonces, la voz del país se encauzó mediante mensajes grabados en video o por la delegación de Cancillería. La reaparición presencial en este 81.º periodo busca reinsertar al país en la dinámica multilateral de negociaciones de alto nivel y abrir paso a acuerdos de cooperación que impacten la economía interna.
Lo que dijeron las potencias y países vecinos sobre Venezuela
La alocución venezolana se produjo en un escenario donde diversos líderes globales abordaron explícitamente el contexto político y energético de la nación:
- José Antonio Kast, presidente de Chile, Anunció durante su intervención que se está reanudando el relacionamiento con Venezuela, destacando que “bajo un nuevo liderazgo se han abierto puertas cerradas durante muchos años” y enfatizó que el país enfrenta una “oportunidad histórica para reencontrarse con sus mejores tradiciones democráticas”.
- Donald Trump, presidente de Estados Unidos, centró parte de su discurso del martes 22 de septiembre en el balance de operaciones militares y acuerdos económicos. Confirmó la incursión militar realizada en una base de Caracas para liberar detenidos, anunció un acuerdo energético por 65.000 millones de barriles de petróleo afirmando que “el vencedor se lo lleva todo”, advirtió el uso de la fuerza armada ante amenazas y destacó la clasificación de grupos delictivos como el Tren de Aragua como combatientes enemigos.
- Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, cuestionó las presiones externas en Latinoamérica y remarcó la autodeterminación señalando que “el pueblo venezolano merece definir su propio destino”. Calificó como amenazas a la democracia la creciente injerencia extranjera en procesos electorales y rechazó las incursiones neocoloniales en busca de recursos estratégicos por considerarlas gestos anacrónicos.
Los 6 ejes estratégicos de la presidenta Delcy Rodríguez
Durante su intervención, la mandataria contextualizó cada una de las medidas gubernamentales proyectadas para el corto y mediano plazo, sosteniéndolas en definiciones directas ante la plenaria:
1. Reestructuración institucional y seguridad jurídica
el Ejecutivo planteó una reorganización del aparato judicial destinada a elevar la confianza institucional, proteger la propiedad y atraer inversiones. En este sentido, la mandataria afirmó:
«Anunciamos formalmente la revisión e impulso de una reforma profunda del sistema de justicia venezolano, orientada a garantizar seguridad jurídica efectiva, transparencia e imparcialidad para todos nuestros ciudadanos e inversionistas.»
2. Estabilidad política y ruta institucional
En el marco del tablero político nacional y la necesidad de consolidar un clima de paz que permita la recuperación económica, la representación venezolana enfatizó el compromiso de mantener abiertos los canales de entendimiento con los sectores adversarios. Al respecto, subrayó:
«Ratificamos nuestra voluntad inquebrantable de mantener el diálogo con todos los sectores de la oposición para asegurar competencias electorales transparentes, inclusivas y pacíficas que consoliden la paz institucional.»
3. Dinamización económica y soberanía petrolera
Frente al nuevo esquema de intercambios comerciales se valoró el entendimiento directo con la administración estadounidense para el aprovechamiento de los recursos energéticos:
«Reconocemos el avance y el marco de entendimiento bilateral con la administración de Estados Unidos para consolidar convenios energéticos de mutuo beneficio que garanticen la estabilidad económica y productiva del continente.»
4. Generación de empleo y freno a la migración
Con el propósito de la reunificación de los hogares venezolanos, el discurso oficial priorizó la creación de incentivos productivos locales. Rodríguez precisó:
«Desplegamos un plan integral de incentivos y estabilidad económica orientado a ofrecer oportunidades reales a nuestra juventud, frenar la migración y propiciar las condiciones para el retorno de las familias venezolanas.»
5. Reconstrucción tras la emergencia natural
En atención a las afectaciones sufridas en diversas entidades del país tras los sismos registrados el pasado 24 de junio, se resaltó la importancia de la cooperación multilateral para acelerar la restitución de infraestructuras y viviendas. Sobre este punto, expresó:
«Agradecemos profundamente la solidaridad internacional expresada hacia nuestra patria para la atención y superación de los severos daños humanos y materiales causados por los sismos del pasado 24 de junio.»
6. Defensa de la integridad territorial
Sobre la Guayana Esequiba, la postura venezolana ratificó la vigencia plena de las herramientas legales suscritas históricamente entre las partes, desestimando vías unilaterales. Rodríguez sentenció:
«Reafirmamos ante esta asamblea los derechos e incontestables títulos históricos de Venezuela sobre la Guayana Esequiba, ratificando el Acuerdo de Ginebra de 1966 como el único instrumento jurídico válido para la solución práctica y satisfactoria.»
El Acuerdo de Ginebra de 1966: Por qué Venezuela privilegia la negociación directa sobre organismos multilaterales
En la tribuna de la ONU, la postura venezolana sobre la Guayana Esequiba reiteró la vigencia plena del Acuerdo de Ginebra de 1966 como el único mecanismo legal reconocido por el país.
Esta postura histórica obedece a una razón de fondo: el instrumento de 1966 establece que cualquier solución debe ser práctica, pacífica y mutuamente aceptable mediante el entendimiento directo entre las partes, desestimando la imposición de fallos jurídicos unipersonales o la intervención de tribunales internacionales que pretendan omitir el consentimiento soberano de Venezuela. Para el país, la vía bilateral es la única salvaguarda que garantiza un equilibrio justo e innegociable en la delimitación de sus fronteras terrestres y marítimas.
Agenda paralela en Nueva York
Durante su estadía en la sede de las Naciones Unidas, la presidenta encargada Delcy Rodríguez sostuvo encuentros bilaterales con representantes de Trinidad y Tobago y los Países Bajos, enfocados en la revisión de la agenda de cooperación y las relaciones diplomáticas bilaterales entre Venezuela y ambas naciones.
¿Cómo nos beneficia todo esto a los venezolanos?
De acuerdo con lo expuesto directamente por la presidenta Delcy Rodríguez en su alocución, las medidas y acuerdos anunciados contemplan:
- Seguridad jurídica e imparcialidad: La revisión del sistema de justicia busca garantizar transparencia, impartición de justicia efectiva y protección tanto para los ciudadanos venezolanos como para los inversionistas.
- Estabilidad económica y empleo: Los convenios energéticos bilaterales apuntan a la estabilidad productiva, mientras que el plan integral de incentivos económicos busca generar oportunidades reales para la juventud, frenar la migración y propiciar las condiciones para el retorno de las familias.
- Garantías para la paz: El mantenimiento del diálogo con los sectores de la oposición está orientado a asegurar competencias electorales transparentes e inclusivas para consolidar la paz institucional.
- Atención a la emergencia: La solidaridad y cooperación internacional se destinan a la superación de los daños humanos y materiales ocasionados por los sismos del 24 de junio.



