La Internacional Antifascista ha calificado el reciente anuncio de la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, como “un acto hamponil y de terrorismo político”. Este pronunciamiento surge tras la oferta de una recompensa de 50 millones de dólares por la captura del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros.
La organización ha denunciado esta acción como “una agresión imperial sin precedentes”, enmarcándola dentro de una estrategia del gobierno estadounidense, liderado por Donald Trump, para intimidar a los pueblos libres y manipular la opinión pública.
En su comunicado oficial, la Internacional Antifascista argumenta que este tipo de medidas son parte de un patrón más amplio de intervenciones militares y golpes de Estado que han caracterizado la política exterior estadounidense durante décadas. La organización menciona ejemplos emblemáticos como Vietnam, Irak y Afganistán, así como su implicación en violaciones sistemáticas de derechos humanos en lugares como Guantánamo y Abu Ghraib, además de su papel en el sufrimiento del pueblo palestino.
Asimismo, se menciona que la acusación contra Maduro no solo busca deslegitimar su gobierno, sino que también pretende encubrir una crisis interna en Estados Unidos, marcada por una desigualdad extrema y un racismo estructural. En este sentido, la Internacional Antifascista ha expresado su solidaridad con el mandatario venezolano, considerándolo un símbolo de resistencia frente al fascismo imperial.
La organización ha hecho un llamado a diversos movimientos sociales, sindicatos y organizaciones estudiantiles e indígenas para que se manifiesten en apoyo a Nicolás Maduro.
En su comunicado finalizan con un mensaje contundente:
“El silencio ante esta agresión es complicidad con el fascismo imperial. Frente a la mentira, más verdad. Frente al chantaje, más dignidad. Frente al imperialismo, más unidad y más lucha. ¡Al Fascismo NO le pedimos tregua, tampoco se la daremos!”.




