Ante los precios de la carne roja, que en zonas como Chacao pueden llegar a rozar los 13 dólares dependiendo del corte, el sector «Playa Pescado» del Mercado Mayorista de Coche, ubicado en Caracas ha dado un giro comercial: ahora venden filetes de merluza y turbina listos para la sartén.
Esta modalidad, impulsada por las propias comerciantes, elimina el peso muerto de espinas y desperdicios, permitiendo que el caraqueño pague solo por lo que realmente va a consumir.
Es importante tener en cuenta que especies como la turbina y la merluza se venden limpias, lo que abarata el costo real por ración en comparación con la carne de res, cuyo precio sigue siendo la barrera más alta para el consumidor.
No solo es merluza; actualmente llegan más de 40 especies al mercado. La abundancia permite que el comprador pueda «elegir opciones de río y mar que se ajusten a su presupuesto diario.
En un monitoreo de redes por parte del equipo de Noticia058, se pudo constatar que el Banco Central de Venezuela (BCV) y la Integral de Mercados y Almacenes (Inmerca) mantienen equipos en el sitio para vigilar que se respete la tasa oficial. Esto es clave, ya que en otros mercados de la ciudad la brecha de precios puede llegar a ser notable.
Al cierre de la última semana de enero, el sector «Playa Pescado» se mantuvo como el punto de mayor ahorro para los caraqueños. Con opciones desde los $3 por kilo, la proteína marina sigue siendo la principal vía de escape frente a los cortes de carne roja que, en el resto de la ciudad, superan los dos dígitos por kilo.
Especies como el Tajalí y el Roncador cerraron enero en $3 por kilo, siendo las opciones más económicas para la familia. El Róbalo se ubicó en $4.80 y el Cazón en $5.30, manteniendo estabilidad respecto a la quincena anterior.
La turbina pelaya, identificada por las autoridades de MinPesca como el producto más vendido, oscila entre los $6 y $7.
El mercado de Coche está funcionando como el termómetro de precios para los venezolanos y las venezolanas. La apuesta por el pescado fileteado no es casualidad; es una manera de dar al consumidor opciones en cuanto a alimentos y precios.
La brecha de precios es clara. Si comparamos los $11.80 que cuesta un kilo de carne de mechar en municipios como Chacao, frente a los $7 de un kilo de filete de turbina pelaya en Coche, el ahorro es de casi el 40%. Incluso optando por especies como el Tajalí, una familia puede comprar cuatro kilos de pescado por lo que pagaría por uno solo de carne de primera. Con la reciente baja en el costo del tomate, el caraqueño tiene la oportunidad de armar un menú completo y nutritivo adaptado a su presupuesto.
La clave aquí es el ahorro logístico: menos tiempo de limpieza y más proteína neta por cada bolívar invertido.
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